Seguro a todo riesgo
Generalmente cubre
los riesgos del seguro a terceros ampliado e incluye la cobertura de daños
propios, es decir, la reparación de desperfectos causados en el vehículo propio,
como rayones o golpes. Además, en algunos casos, los seguros de coche a todo
riesgo también pueden cubrir:
·
Defensa en multas: la compañía aseguradora financia la tramitación de
recursos a multas impuestas sobre la persona asegurada.
·
Retirada de permiso
de conducir: en caso de retirada del
permiso de conducir del asegurado por sentencia judicial, la compañía le
abonará una indemnización para cubrir los gastos de transporte durante la
retirada. Esta cobertura tiene un límite económico y temporal que se especifica
en la póliza.
·
Préstamo de
reparación: la aseguradora hace un
préstamo al asegurado para financiar los daños producidos por un siniestro,
siempre que se trate de un accidente no ocasionado por un tercero. La póliza
debe incluir dicha cobertura y las condiciones en que la cláusula entra en
vigor.
·
Vehículo de
sustitución: en caso de que el coche
del asegurado deba ser reparado, éste recibe una indemnización. Puede ser un
vehículo de repuesto o un importe económico para cubrir sus gastos de desplazamiento,
siempre dentro de los límites establecidos en la póliza.
· Grandes daños: se activa cuando los daños en el vehículo del asegurado, no
ocasionados por un tercero, superan el capital asegurado. El asegurador cubre
los gastos de reparación siempre que así se manifieste en la
póliza.
|