Seguros privados más frecuentes
Las compañías aseguradoras
ofrecen seguros de carácter privado y dan la posibilidad de contratar una
póliza sobre casi cualquier bien. Los más habituales son:
· Seguro del automóvil: es aquel que tiene por objeto cubrir los gastos
ocasionados por siniestros en automóviles. Es de suscripción obligatoria. El
más básico es el seguro a terceros que cubre los daños causados por el
asegurado a terceras personas dentro del límite marcado en la póliza.
· Seguro Médico: es aquel que cubre los gastos de atención médica derivados de la
enfermedad del asegurado. Existen dos modalidades: utilización del cuadro
médico ofertado por la aseguradora o adelanto por parte del asegurado del
importe de los servicios médicos utilizados. También existe un sistema mixto.
· Seguro de vida: es aquel que indemniza a los beneficiarios del asegurado en caso de
que éste fallezca dentro del plazo de la póliza. Puede ser temporal o
vitalicio. El primero tiene una vigencia determinada estipulada en la póliza y
el segundo está vigente hasta que el asegurado fallece.
· Seguro de invalidez y accidentes graves: garantiza la cobertura económica en caso de
invalidez total o parcial y muerte por accidente del asegurado, en favor de sus
beneficiarios. Generalmente, se contrata como complemento al seguro de vida.
· Seguro del hogar: garantiza la cobertura de los gastos ocasionados por un siniestro en
la vivienda, como por ejemplo un incendio, una rotura de tuberías o un
accidente doméstico. Puede ser a todo riesgo o cubrir simplemente los
siniestros recogidos en la póliza.
· Seguro de responsabilidad civil: cubre las indemnizaciones y reparaciones de daños
producidos por la participación del asegurado en situaciones que pueden
desencadenar en un proceso judicial. El importe máximo que cubre este seguro
aparece recogido en la póliza.
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