Un seguro es
un contrato por el que se garantiza la cobertura de los daños ocasionados por
un siniestro sobre un determinado bien.
Contrato
de un seguro
Es un acuerdo firmado
entre dos partes, asegurador y tomador del seguro, por el que se pacta la
cobertura de un riesgo sobre un suceso determinado. En caso de que se produzca
el hecho asociado al riesgo, el asegurador abonará la cantidad
estipulada en el contrato.
A cambio, el asegurado
se compromete a abonar una prima. El importe está en función del riesgo
que se quiera cubrir y de las cláusulas que se expresen en la póliza. Es
un documento en el que se especifican todas las condiciones acordadas entre
asegurador y asegurado para la contratación de un seguro.
Un contrato de seguro está formado por el bien asegurado,
la prima y el riesgo. Para que un bien sea asegurado debe cumplir los
siguientes requisitos:
· El objeto debe existir en el momento del contrato.
· Deber ser tasable en dinero.
· Tiene que ser destructible por el riesgo que se
asegura.
Cobertura de un seguro
Son
los riesgos que se pactan con la aseguradora en el contrato de seguro.
Se trata de los daños físicos y
materiales que la compañía debe cubrir al asegurado en caso de accidente.
Esta
cobertura puede hacer referencia por ejemplo a la muerte de una persona,
a accidentes de todo tipo, a desperfectos en los automóviles o a robos e
incencios.
Tipos
de seguros
· Seguros sociales: son los seguros obligatorios que tienen los trabajadores. Los gastos
corren a cargo de los asegurados y de sus contratantes. En ocasiones el Estado
también participa. Están regulados por leyes y decretos que especifican los
derechos y obligaciones de cada una de las partes.
· Seguros privados: son aquellos que una persona física o jurídica contrata por cuenta
propia y con la intención de cubrir un riesgo concreto. Es necesario el abono
de una prima como pago a los servicios de la compañía aseguradora. Los derechos
y obligaciones del asegurador y del asegurado se especifican en la póliza.
Seguros privados más frecuentes
Las compañías aseguradoras
ofrecen seguros de carácter privado y dan la posibilidad de contratar una
póliza sobre casi cualquier bien. Los más habituales son:
· Seguro del automóvil: es aquel que tiene por objeto cubrir los gastos
ocasionados por siniestros en automóviles. Es de suscripción obligatoria. El
más básico es el seguro a terceros que cubre los daños causados por el
asegurado a terceras personas dentro del límite marcado en la póliza.
· Seguro Médico: es aquel que cubre los gastos de atención médica derivados de la
enfermedad del asegurado. Existen dos modalidades: utilización del cuadro
médico ofertado por la aseguradora o adelanto por parte del asegurado del
importe de los servicios médicos utilizados. También existe un sistema mixto.
· Seguro de vida: es aquel que indemniza a los beneficiarios del asegurado en caso de
que éste fallezca dentro del plazo de la póliza. Puede ser temporal o
vitalicio. El primero tiene una vigencia determinada estipulada en la póliza y
el segundo está vigente hasta que el asegurado fallece.
· Seguro de invalidez y accidentes graves: garantiza la cobertura económica en caso de
invalidez total o parcial y muerte por accidente del asegurado, en favor de sus
beneficiarios. Generalmente, se contrata como complemento al seguro de vida.
· Seguro del hogar: garantiza la cobertura de los gastos ocasionados por un siniestro en
la vivienda, como por ejemplo un incendio, una rotura de tuberías o un
accidente doméstico. Puede ser a todo riesgo o cubrir simplemente los
siniestros recogidos en la póliza.
· Seguro de responsabilidad civil: cubre las indemnizaciones y reparaciones de daños
producidos por la participación del asegurado en situaciones que pueden
desencadenar en un proceso judicial. El importe máximo que cubre este seguro
aparece recogido en la póliza.
Observaciones
Además de éstos, existen otros muchos tipos de seguros.
Actualmente, se puede suscribir una póliza sobre casi cualquier cosa,
siempre que contenga un riesgo. Existen seguros de una parte concreta del
cuerpo, de accidentes personales, de cristales, agrícolas, etc.
Es importante leer
todas las cláusulas de una póliza con atención para así asegurarse de
reclamar todo lo que corresponde.
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