En función de la
duración existen los seguros de vida permanentes y los temporales,
los cuales a su vez pueden dividirse en otros
tipos de seguros.
Seguros de vida temporales
Son aquellos que
tienen una duración limitada. Pueden ser:
· Renovables:
ofrecen la posibilidad de ampliar el plazo.
·
Fijos: garantizan una cobertura por un período de tiempo
estipulado.
·
Decrecientes: el capital asegurado se reduce conforme avanza el
plazo. La indemnización es cada vez menor.
·
Crecientes: el importe de la póliza aumenta periódicamente. La
indemnización es cada vez mayor.
·
Convertibles: permiten
el cambio a un seguro permanente sin pasar por el examen de cumplimiento de
requisitos.
Seguros de vida permanentes
Son seguros cuyo
plazo de vigencia no está limitado, es decir, tienen carácter vitalicio.
Existen diferentes tipos de seguros permanentes:
· Tradicional:
es un seguro estricto en cuanto al abono de las primas y el importe de éstas,
que debe ser siempre el estipulado en la póliza.
·
Universal: es más flexible que el tradicional en cuanto a las
primas ya que pueden modificarse en función de los ingresos del asegurado o de
otros criterios.
· Variable:
permite la inversión de los ahorros del asegurado en acciones, bonos y otros
productos financieros, siempre que pertenezcan a la cartera de inversión de la
compañía aseguradora.
|